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En época de crisis hay que ser avispados para no sucumbir a la falta de dinero, y muchas personas ya están tomando medidas para poder seguir manteniendo su mismo nivel de vida. Valiéndose de diferentes trucos consiguen hacer un dinero extra que compensa la subida de los precios.
Y ahora voy a mostrarnos cómo la falta de honradez y la falta de escrúpulos de una cajera del supermercado DÍA de la calle Gorbea de Vitoria Gasteiz la convierte en un ejemplo para representar el mejor truco para superar la crisis económica de nuestro país. Es la hora de hablar de cómo roba a los clientes.
Porque hace poco estuve yo en ese supermercado para comprar unas cosas de última hora a pocos minutos del cierre, y la cantidad a pagar tenía 87 céntimos en sus decimales. Pues ni corta ni perezosa esa mujer se apropió de tres céntimos de mis vueltas entregándome lo que sería equivalente a 90 céntimos. Lo cual me indignó.
No es por tres céntimos que al fin y al cabo no van a ninguna parte, sino por el hecho de que me creyera lo suficientemente estúpido como para engañarme de esa manera, pues es evidente que por esa irrisoria cantidad yo no iba a montar un escándalo. Y siguiendo esa fría lógica, a cuántos clientes no les habrá hecho lo mismo para, céntimos a céntimo, sacarse unos euros al final de la tarde.
Pongamos que pasan por ese supermercado 500 clientes a lo largo del día. De entre ellos, estafa a 250, un 50%. A cada uno de ellos le quita como media dos céntimos. Haciendo la operación pertinente, resulta que al día se puede sacar cinco euros. Multipliquémoslo por días laborables, y tenemos 130 € en un mes que van a bolsillo ajeno.
Y aquí es cuando me pregunto hasta qué punto la gente deja a un lado su honradez con el afán de sacar dinero. Porque muchos pueden pensar que se trataba de una sudamericana de las que acostumbra a contratar esta compañía de supermercados, pero no, era la única española de todo el supermercado. Y con pintas de ser la encargada.
Por suerte, yo no soy una persona que acostumbra comprar en este tipo de supermercados, y siempre he preferido comprar en un Eroski Center, del Grupo Mondragón, pero la limitación de tiempo me obligó a entrar en ese establecimiento. Y la casualidad y el destino me hicieron darme cuenta de que no merecía la pena volver a entrar.
Lo que me da pena es como son estafadas aquellas personas, en su mayoría ancianos, que acuden a esos supermercados buscando productos a precios más bajos. Al final acaban pagando y con creces el intento de ahorrar.
Pero no sólo es ese el problema, sino que con actitudes como ésta hacen que todo el mundo empiece a pensar mal de todas las cajeras, y creerme, conozco cajeras que son más buenas que un pedazo de pan, personas que se dedican a hacer un trabajo mal pagado y que no tienen la tentación de echar mano a la caja porque su código ético se lo impide.
Por tanto, espero que esté post no sirva para juzgar a todas las cajeras, sino sólo a aquellas que corresponden al perfil de esta mujer que por tres céntimos consiguió pasar a la historia en un blog de Internet. Y querido lector, si a ti te ha pasado algo parecido, es hora de comentarlo, para demostrar quiénes son las cajeras que hacen de su trabajo un negocio alternativo. Porque casualmente, estas mujeres, siempre que “se equivocan”, es a su favor, pero nunca le dan al cliente dinero de más. ¿No es una extraña casualidad? Cuando la caja cuadre de más, tienen todo el derecho a hacerse con ese dinero.
2 comentarios
Octubre 25, 2008 a las 6:23 pm
Hola,
Soy una de las dos posibles encargadas, y españolas, del supermercado DIA S.A. de la C/ Gorbea de Vitoria – Gasteiz a las que va dirigido su comentario. Digo posible porque en la fecha en la que publica este comentario yo, que soy la encargada de ese establecimiento estaba de vacaciones y la persona que las cubría también es española.
Tengo unas pequeñas aclaraciones para usted y para todas aquellas personas que puedan leer su blogg.
La primera: dice usted que no le gusta montar escándalos, pues publicando esto no lo demuestra precisamente.
La segunda: usted y ya me puede perdonar me parece una persona cobarde por tirar la piedra y esconder la mano. Si tan grave le parece el hecho no sé porque no nos lo dijo a la cara y en el momento por si hubiera alguna confusión. En mi opinión todo el mundo tiene derecho a equivocarse y yo soy una persona que sabe admitir sus errores. Eso sí, si tan grave le parece el hecho, puede denunciarlo o poner una reclamación.
La tercera: Si usted cree que puede denunciar este hecho en este comentario, yo le digo a usted que podríamos denunciarle por falta a la verdad y calumnias. Ni somos unas ladronas ni nos quedamos con el dinero de nadie. Y si algún día sobra algún céntimo, no se preocupe, ese dinero queda registrado en las bajas de las cajeras y no va a ningún bolsillo. Si quiere, hay están los papeles y si tanto le ha molestado este tema también puede llamar a Atención al Cliente y le explicarán sus dudas.
Y última: usted dice que no suele acudir a este tipo de establecimiento, pues bien, debería saber que las bolsas de plástico que a usted le regalan en su establecimiento habitual, en la empresa en la que yo trabajo, este producto se vende a 3 CÉNTIMOS cada una.
Sin más comentarios que hacerle, espero haber aclarado este tema.
Diciembre 6, 2008 a las 4:47 pm
A eso le llamo yo confusión! jeje
A veces nuestra propia mente nos hace ver las cosas desde un punto de vista diferente, juzgamos a quien no debemos, acusamos al inocente, queremos tener siémpre la razón.
Desde un punto de vista global, tanto el contendido del web (del autor) como el comentario, sus argumentos los dos tienen fundamento, pero veo lógica la respuesta de la “encargada” ni voy a dar publicidad al supermercado, ni le voy a dar mala imágen, pues de momento es el ÚNICO supermercado que he visto donde la bolsa “se vende” y en este caso, a 3 céntimos.
nada más que decir, y opten por la TOLERANCIA y el RESPETO mútuo entre ustedes. adios y que sean felices